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Avances en salud

Tecnología de aguja de biopsia para las cirugías cerebrales

aguja de biopsia
Escrito por Juan González

La biopsia se ha convertido en un elemento clave a la hora de afrontar cualquier tipo de tratamiento u operación quirúrgica, sobre todo cuando los profesionales médicos no saben a ciencia cierta a qué se enfrentan o, peor aún, qué pueden encontrarse durante el proceso. Las nuevas tecnologías aplicadas a la medicina no solo nos ayudan a vivir más y mejor, sino que permiten a los sanitarios desempeñar su trabajo con más garantías de éxito, lo que repercute directamente en el trato que estos pueden proporcionarnos. Procesos que hace unos años no existían, o que eran potencialmente peligrosos, pero muy útiles para hallar un diagnóstico acertado, se han convertido en algo de lo más cotidiano a día de hoy.

Ahora bien, ¿sabemos a ciencia cierta qué es una biopsia? ¿O por qué hacía falta revisar el proceso para mejorarlo? Lo cierto es que la aguja de biopsia ha vivido toda una revolución en los últimos años y de eso es precisamente de lo que venimos a hablaros hoy.  Eso sí, antes tocaremos algunos conceptos básicos que necesitáis comprender para poner en contexto este tipo de información, así que atentos, ¡que empezamos!

¿Qué es una biopsia?

Si has leído el título de este artículo y, aunque no tenías muy claro de qué veníamos a hablarte, has llegado hasta aquí, toca empezar a desliar la madeja. Es probable que la palabra ‘biopsia’ te suene, pero que no tengas muy claro con qué proceso médico está relacionado. Se llama biopsia al hecho de extraer células o tejidos de un organismo para poder analizarlos en detalle. Esto supone una fuente de información mucho más completa que un simple análisis de sangre, que por desgracia no siempre aporta toda la información que sería necesaria sobre un problema concreto.

Por fortuna, incluso esto último está viéndose modificado gracias a la biopsia líquida. Tal y como os contamos en el link, esta novedosa herramienta sí permite identificar restos de ADN tumorales en una prueba de sangre, lo que permitiría localizar un cáncer en sus primeros estadios sin necesidad de realizar extracción de tejidos alguna.

Eso sí, hasta que esta técnica se depure y sea totalmente fiable, no queda otra que seguir recurriendo a la aguja de biopsia cada vez que se necesita más información. ¿El problema? Que no todas las zonas de nuestro cuerpo tienen un acceso adecuado para una prueba de este tipo. Una biopsia de piel, por ejemplo, está bastante más a mano que una biopsia previa a una cirugía cerebral. Eso hace que, además de cambiar el proceso, sea necesario también cambiar las herramientas de trabajo.

Acceder al interior de un cráneo, además de complicado, es una tarea harto peligrosa para la salud del sujeto que necesita una biopsia de dichas características. De ahí que las agujas de biopsia para cirugías cerebrales necesitasen una actualización importante que, por fortuna, ha terminado llegando. ¡Aunque para entender la diferencia, antes hay que comprender cómo se llevaban a cabo antes!

Cómo se hacían hasta ahora las biopsias cerebrales

Hasta hace muy poco, la biopsia con aguja antes de intervenciones cerebrales podía llegar a ser una auténtica lotería. Sí, se realizaba porque era la forma más fiable de detectar cuál era el problema y, sobre todo, en qué zona concreta se ubicaba. Sin embargo, lo cierto es que practicarla podía constituir un auténtico peligro, ya que además de las posibles infecciones y problemas derivados de ellas en una zona tan delicada, había que sumarle el hecho de poder pinchar un vaso sanguíneo que no se sabía que pasaba por ahí y entrar en una situación bastante delicada.

Ya se sabe, a veces ‘el remedio es peor que la enfermedad’, y precisamente por eso se recurría a la biopsia cerebral solo cuando se habían descartado gran parte de las alternativas posibles, si no todas. De ahí que haber hallado una forma de realizarlas y, por tanto, obtener diagnósticos mucho más útiles para los pacientes, sea una grandísima noticia a nivel médico. Se acabaron los miedos por elegir una zona peligrosa, porque a partir de ahora elegir la misma será mucho más sencillo.

Conviene tener en cuenta que la biopsia se hace con aguja gruesa. Es decir, el instrumento que se introduce en la cabeza del individuo es de un diámetro muy superior al habitual, ya que su función no es la de inyectar un líquido en el organismo, sino la de aspirar células y tejidos de difícil acceso para otro tipo de métodos. De ahí que convenga asegurarse de que, ya que se entra, se obtiene el suficiente material biológico con el que poder trabajar.

Del éxito de este proceso depende la posible curación o no del paciente que se somete a él, por lo que el próximo apartado ha resultado clave para salvar muchas vidas durante el mismo.

Nueva tecnología de aguja de biopsia, ¿qué ha mejorado?

Tal y como ya os hemos contado, una de las principales desventajas de la biopsia cerebral comparada, por ejemplo, con la biopsia de mama con aguja, es el peligro que suponía hasta hace relativamente poco tiempo. Eso sí, ¿cómo se podía mejorar una operación tan complicada como agujerear una cabeza e introducir una aguja dentro con la de vasos sanguíneos y conexiones que hay ahí dentro? Estaba clarísimo: ‘poniéndole ojos’ a la aguja de biopsia.

Obviamente, no hablamos de forma literal, aunque el concepto sí es bastante acertado. Resulta que en 2018 surgía un adelanto que nos dejaba anonadados: la biopsia por imágenes. ¿Y cómo es posible esto? Pues gracias a la inclusión en la aguja de una sonda de tomografía de coherencia óptica, un elemento que facilita a los cirujanos ver exactamente dónde hay vasos sanguíneos y, por consiguiente, dónde no hay que pinchar bajo ningún concepto. Sí, parece algo completamente futurista, pero la técnica actual ha permitido que se puedan miniaturizar artefactos de este tipo hasta su mínima expresión para poder darles un uso que hasta hace poco ni siquiera éramos capaces de imaginar. Y qué queréis que os digamos, aún hoy, unos cuantos años más tarde, alucinamos muy fuerte con ello.

A pesar de que una biopsia cerebral, en sí, es un proceso relativamente sencillo, el riesgo de provocar una hemorragia cerebral durante el mismo y de que esta provoque la muerte del sujeto de estudio era demasiado elevado. Eso sí, como nos gusta decir siempre que podemos, esto no es cuestión de magia, sino de estudio y atrevimiento. Al final, este tipo de adelantos no sería posible sin avances en el mundo de la medicina y la técnica y, más importante aún, sin valientes que se arriesguen a unificar ambos mundos en nuestro beneficio.

¿Cómo funciona esta novedosa aguja de biopsia?

El sistema de la nueva aguja de biopsia para cirugías cerebrales ideado por científicos australianos fue complicado de alcanzar, pero lo cierto es que no resulta tan difícil de comprender. Obviamente, la tecnología utilizada va más allá de la propia aguja porque esta, por sí misma, solo tendría capacidad de avisarnos cuando estuviésemos a punto de toparnos con un elemento peligroso… o ni siquiera eso.

¿Cómo puede una aguja mapear una cabeza humana para indicar con total seguridad dónde puede hacerse un agujero sin peligro ninguno? El secreto está en la luz, y os lo explicamos con un poco más de detenimiento:

  • El equipo médico ilumina el tejido cerebral con luz infrarroja cercana.
  • La señal óptica que se obtiene es extraída por interferometría coherencia desde diferentes alturas. Eso es lo que permite saber exactamente qué trayectoria ha de seguir la aguja de biopsia.
  • Para terminar, dicha señal se reconstruye en una señal estructural del tejido, lo que hace que no quede ningún tipo de duda de lo que hay que hacer en cada momento.

Todo esto es posible gracias a una cámara de infrarrojos del tamaño de un pelo humano que en sus primeras pruebas ofreció resultados positivos en cerca del 100% de los casos, avisando en todo momento a los profesionales sanitarios de dónde estaban los vasos sanguíneos peligrosos. Hasta que surgió esta aguja de imagen, nunca antes se había utilizado algo así en una cirugía en vivo, ¡así que las 11 personas que se ofrecieron como voluntarias fueron unas auténticas valientes!

Al final, los avances en medicina no serían posibles sin aquellos que permiten que se prueben en sus organismos, tal y como se pudo comprobar con las miles de personas que se ofrecieron voluntarias en todo el mundo para probar las primeras vacunas de coronavirus.

¿Cuándo estará disponible esta tecnología de biopsia para todo el mundo?

Nunca es fácil poner fecha a este tipo de cosas, y mucho menos aún cuando tienen que llegar nada menos que desde Australia. Sin embargo, en un mundo tan globalizado como en el que nos ha tocado vivir, no creemos que haya que esperar demasiado para poder tener este tipo de instrumental en nuestros hospitales.

Tenemos la gran fortuna de contar con uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo. Por eso no nos cabe ninguna duda de que, en cuanto se pueda acceder con normalidad a esta aguja de biopsia por imágenes seremos de los primeros en poder servirnos de todas sus ventajas.

De hecho, estamos convencidos de que se normalizar mucho antes que sistemas como el CUHK Medical Centre, del que ya os hablamos hace un tiempo, ¡ahora solo hay que cruzar los dedos para no necesitarla antes de que eso ocurra!

 

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Juan González

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