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Avances en salud

¿Qué sabemos del virus SARS-CoV-2?

SARS-CoV-2
Escrito por Juan González

Un año antes de escribir estas palabras veíamos el SARS-CoV-2 como algo muy lejano. Un problema al que se enfrentaban los chinos ‘por comer cosas raras’. Sin embargo, con 3 millones de casos a nuestras espaldas solo en España – más de 100 millones en el mundo – y superando ampliamente los 60.000 fallecidos en nuestro país (según las cifras oficiales), va tocando aclarar ciertos conceptos.

Hoy os hablamos del origen del coronavirus que provoca la Covid-19 y sus síntomas, pero también de cómo surgen sus variantes y, más importante aún, si será o no posible acabar con él de una vez por todas.

Origen del virus SARS-CoV-2

Por desgracia, a pesar de que ya ha pasado más de un año desde que se detectaron los primeros casos de SARS-CoV-2 en la ciudad china de Wuhan, sabemos poco del origen del virus. La teoría más aceptada por la ciencia es la del origen zoonótico, es decir, que saltó al ser humano desde algún tipo de especie animal. Además, el hecho de que el primer foco de Covid-19 del que se tiene noticia fuese en un mercado parecía indicar que había sido mediante la ingestión de la misma. Eso sí, después de tantos meses no se ha logrado determinar si el responsable del problema sería un murciélago, un pangolín o cualquier otro tipo de especie.

Sin embargo, cada vez está más extendida la corriente que opina que el SARS-CoV-2 es un virus sintetizado en un laboratorio. El hecho de que Wuhan cuente con un laboratorio biotecnológico y de que China haya puesto tantas trabas a los observadores internacionales, no ha hecho más que avivar el fuego. Además, la guerra comercial mantenida entre el país asiático y EE.UU. tampoco ayuda a la hora de apagar el incendio.

Puede que un día descubramos cuál fue el origen exacto de una pandemia que ha marcado para siempre a varias generaciones. Que se ha llevado por delante las vidas de más de dos millones de personas, cifra que no para de aumentar con cada día que pasa. De momento nos toca confiar en lo que nos dice la ciencia, que no es otra cosa que la evolución genómica del virus, a día de hoy, sería imposible de ‘fabricar’ con medios humanos. Ya se verá.

¿En qué consiste el SARS-CoV-2?

Si algo ha sorprendido acerca del SARS-CoV-2, ha sido la gran cantidad de síntomas con los que puede llegar a manifestarse. O peor aún, el hecho de que podamos estar padeciéndolo, y peor, contegiándolo, sin siquiera saberlo. Los asíntomáticos han sido, desde el principio, uno de los principales problemas para detener el avance de la pandemia. ¿Cómo luchar contra un enemigo invisible que no sabemos siquiera si está o no? Los cribados masivos se nos presentaron como una buena solución, pero ahora el problema eso otro:

  • Las pruebas de las que disponemos, incluso las PCR, arrojan negativos en SARS-CoV-2 en personas que comienzan a presentar síntomas tan solo unas hora más tarde. Ese fue, por ejemplo, el caso del primer hombre diagnosticado con la variante brasileña en España.

Principales síntomas del SARS-CoV-2

No tienen por qué significar que nos haya infectado a nosotros, pero si sufrimos alguno de estos síntomas debemos autoconfinarnos y ponerlo en conocimiento de las autoridades sanitarias:

  • Fiebre
  • Tos seca
  • Cansancio

Síntomas menos comunes, pero que también pueden reflejar que sufrimos Covid-19

  • Cefaleas
  • Pérdida del sentido del olfato o del gusto
  • Pérdida de cabello
  • Erupciones cutáneas o alteraciones en la piel
  • Dolor de garganta
  • Diarrea
  • Cuerpo dolorido
  • Conjuntivitis

Síntomas de SARS-CoV-2 de mayor gravedad que pueden requerir hospitalización

  • Dificultades a la hora de respirar o sensación de falta de aire
  • Dolor o presión en el pecho
  • Imposibilidad de hablar o desarrollar actividades físicas

¿Cómo surgen las variantes?

A día de hoy son varias las variantes del SARS-CoV-2 que preocupan a la comunidad científica. A todos nos sonará la británica, la primera en propagarse con gran peligro por europa. Era más agresiva que la original, y también más contagiosa. Pero poco después llegaban también las variantes brasileña y sudafricana. Todas ellas provocan la Covid-19, lo que puede derivar en un síndrome respiratorio agudo severo, pero… ¿qué las diferencia de la cepa original? Pues, para que nos entendamos, la vida que han tenido.

Cuando un virus entra en el organismo y se introduce en una célula, comienza a multiplicarse dentro del cuerpo. En ocasiones, estas copias mutan, tienen ‘fallos’, por lo que al contagiar a otro individuo, este sufre unos efectos de la enfermedad distintos a los originales. ¿Y por qué ahora hay más variantes y más agresivas que al principio? En realidad, lo lógico es que hubiese muchas más, pero hay algo que estamos haciendo muy bien.

Utilizamos mascarillas, EPIs, respetamos la distancia social y hemos empezado a vacunarnos. Eso significa que hemos erradicado muchas de ellas sin saberlo, pero también que son las más persistentes las que sobreviven. En Sudáfrica, por ejemplo, han decidido decidían dejar de inyectar la vacuna de AstraZeneca porque no era eficaz contra la variante predominante allí. Pensábamos que la llegada de las vacunas sería la solución, pero toca seguir investigando.

¿Es posible acabar con el virus SARS-CoV-2?

Es posible que el ser humano nunca antes se haya enfrentado a una amenaza como esta. Eso sí, el avance de la ciencia, el conocimiento que tenemos acerca del entorno que nos rodea y cómo podemos utilizarlo para crear medicamentos y el hecho de que, cuando se aplican, las medidas parecen surtir efecto, nos hace pensar que sí. Se puede acabar con el virus SARS-CoV-2, el problema es cuándo.

El principal problema de todo esto, además de que se trata algo totalmente nuevo para nosotros, es que no se están aplicando las mismas medidas para todo el mundo. Los intereses políticos suelen primar sobre la opinión experta. Esto ha hecho que se priorice el mantenimiento de la economía por encima de las vidas humanas, decisión de la que suponemos que muchas personas terminarán arrepintiéndose más pronto que tarde.

¿Vacunación masiva? ¿Nuevos confinamientos duros? No sabemos cuál será la solución definitiva, pero algo sí es seguro: A los dinaosaurios los extinguió una terrible coincidencia cósmica, pero estamos convencidos de que el dichoso SARS-CoV-2 no será nuestro particular meteorito.

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Juan González

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