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Avances en salud

La ingeniería de tejidos y sus beneficios

ingeniería de tejidos
Escrito por Juan González

En Health Tech Spain nos encanta hablar de la genética y sus aplicaciones en la medicina actual. Por eso, cuando escuchamos hablar de algo como la ingeniería de tejidos no podemos resistirnos a traéroslo al blog. El cuerpo humano, a pesar de ser una máquina casi perfecta, tiene sus pequeños fallos. Uno de ellos es que envejece y el otro que, aunque algunas partes pueden regenerarse con el tiempo, otras, vitales para la vida, no tienen esta capacidad.

O deberíamos decir que no la tienen de forma natural, porque resulta que la medicina regenerativa, otra forma de llamar a esta disciplina, persigue precisamente este objetivo. ¡Hoy os contamos todo lo que hay que saber sobre ella!

La ingeniería de tejidos y medicina regenerativa

Antes de profundizar en el tema, creemos que lo más apropiado es dejar bien claro qué es la ingeniería de tejidos. Lo sabemos, con ese nombre es probable que penséis que se trata de una idea demasiado inaccesible, pero en realidad el concepto es algo de lo más sencillo. Del mismo modo que nuestra piel se repara tras sufrir una herida, o que los huesos se regeneran tras una fractura, los científicos que desarrollan la ingeniería de tejidos buscan que los órganos también puedan vivir este tipo de evolución.

A este tipo de ingeniería biológica se la ha venido a bautizar como medicina regenerativa porque su fin es precisamente ese: conseguir que un tejido que teóricamente no puede seguir funcionando como siempre sea capaz de regenerarse y continuar haciéndolo sin problema.

  • Cuando un corazón sufre un infarto lo más normal es que, si consigue recuperarse, una parte de sus tejidos hayan dejado de funcionar como siempre.
  • Por desgracia, los tejidos que forman los órganos, salvo los de la piel, no tienen capacidad regenerativa.

Pues bien, los esfuerzos de la ciencia están centrándose precisamente en conseguir esto. ¿El objetivo? Ser capaces de desarrollar un tejido que pueda sustituir al dañado, o incluso crear un nuevo órgano totalmente compatible desde la nada. Arquitectura biológica, vaya, algo que hace tan solo unos años era una utopía y que a día de hoy parece más cerca que nunca. Desde luego, la capacidad regenerativa de nuestro organismo en ciertos supuestos es digna de admirar, pero en este tipo de casos no le viene nada mal un empujón así.

Así pues, lo cierto es que tanto el concepto de ‘ingeniería de tejidos’ como el de ‘medicina regenerativa’ pueden utilizarse como sinónimos. ¿Y cómo funcionan? Seguid leyendo, ¡que os lo contamos ahora mismo!

¿Cómo funciona la ingeniería de tejidos?

Los tejidos están formados por células, pero estas necesitan un soporte, bautizado como andamio, sobre el que unirse para dar lugar a ellos. Por lo general, este proceso se produce durante los meses de gestación; es decir, los meses de embarazo son el ‘proceso de fabricación’ del cuerpo humano. El problema es que, una vez fuera del útero materno, nuestro cuerpo parece olvidar esta habilidad suya para ordenar a los órganos que se regeneren. Como dirían los ingleses, what you see is what you get, o dicho de otro modo: lo que ves es lo que hay. Por eso, si el hígado falla, hay que buscar un donante, exactamente lo mismo que ocurre con los pulmones, los riñones o el corazón.

¿Y cómo están consiguiendo los científicos que la medicina regenerativa cambie esto? Básicamente, construyendo un andamio artificial, una estructura que invite a las células a reunirse sobre ella. Una vez conseguido esto, tan solo había que aprender a enviar un mensaje muy claro a las células: ‘tenéis que fabricar un…’ y decirles exactamente lo que debía hacer. Os aseguramos que conseguirlo es mucho más complicado de lo que suena, pero la mente humana parece no tener límites en este tipo de situaciones.

Eso sí, también es posible utilizar un andamio vivo, de un donante, para que las células del propio receptor se posen sobre él y formen un nuevo tejido totalmente compatible con la persona que lo necesita. Con lo complicado que resulta encontrar donantes, enfrentarse a un rechazo es algo a lo que no todo el mundo sobrevive. De ahí que esta disciplina de la biotecnología se haya convertido en una de las principales apuestas de la ciencia para salvar vidas. La verdad, es realmente alucinante ver hasta dónde estamos llegando en el conocimiento del cuerpo humano.

Beneficios de la ingeniería de tejidos

Desde luego, este tipo de proceso científico se presenta como una auténtica maravilla de cara a multitud de problemas que pueden surgirnos a lo largo de nuestra vida. Eso sí, lo cierto es que cuando se habla de algo tan delicado siempre es bueno tener las cosas claras. Por eso hemos decidido destacar las tres ventajas de la ingeniería de tejidos que más nos han alucinado.

No sabemos si llegaremos a necesitarla algún día, pero de ser así… ¡estaremos encantados de que experimenten con nosotros si hace falta!

Compatibilidad total

Tal y como hemos comentado un poco más arriba, una de las principales virtudes de la ingeniería de tejidos es que genera tejidos y órganos a partir de las propias células del receptor. Es decir, el cuerpo humano que recibe este tipo de estructuras las identifica como propias y no presenta ningún tipo de rechazo que pueda exponer la vida del paciente.

Se puede replicar cualquier tipo de célula

Teniendo solucionado el tema estructural gracias al andamio, lo cierto es que podría crearse cualquier tipo de estructura biológica. Cierto, aún hay que afinar esto mucho más, pero en un futuro cercano no habrá ningún tipo de problema a la hora de sustituir cualquier tipo de tejido maltrecho dentro de un cuerpo humano.

Menos problemas con las nuevas células

Las células madre tan de moda durante los últimos años presentan un problema bastante serio: no son células jóvenes, lo que hace que puedan presentar ciertas anormalidades genéticas con el paso del tiempo. Sin embargo, las células utilizadas en la medicina regenerativa son células muy jóvenes, por lo que se evita este tipo de problema de raíz.

Acerca del autor

Juan González

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