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Avances en salud

La ecografía Doppler y sus beneficios

Ecografía Doppler
Escrito por Juan González

Se conoce como ‘efecto Doppler’ a las ondas sonoras que se reflejan en objetos en movimiento, como es el caso de los glóbulos rojos. Basándose en esa idea, existe una tecnología capaz de mostrar la sangre de nuestro cuerpo en circulación. Se trata de la ecografía Doppler, que va más allá de las ecografías convencionales y que ha supuesto un gran avance para la detección de afecciones cardiovasculares, como alternativa de otras técnicas más invasivas. Se utiliza para diagnosticar ciertas afecciones en la sangre o incluso posibles enfermedades del corazón. Vamos a conocer en qué consiste una ecografía Doppler (también llamada ultrasonografía Doppler)

¿Qué es una ecografía Doppler?

La ecografía Doppler es una prueba diagnóstica no invasiva que puede ayudar a detectar diferentes tipos de afecciones. Esta prueba médica es capaz de calcular el flujo de sangre en los vasos sanguíneos mediante una tecnología que hace rebotar ondas sonoras de alta frecuencia en los glóbulos rojos circulantes.

Es un tipo de ecografía que se diferencia de las ecografías comunes, precisamente, en que permite mostrar el flujo sanguíneo, mientras que una ecografía normal sólo te permite crear imágenes pero no permite tanto nivel de precisión.

La ecografía Doppler permite calcular la rapidez del flujo sanguíneo al medir la proporción de cambios en su tono y es una prueba que se puede llevar a cabo como alternativa a otros procedimientos más invasivos, como puede ser la arteriografía, que obliga a inyectar un tinte en los vasos sanguíneos para poder verlos con claridad en las radiografías.

¿Para qué sirve?

La ecografía Doppler ayuda a los médicos a detectar posibles lesiones en las arterias o a comprobar la evolución de determinados tratamientos en venas y arterias.

Esta prueba permite también diagnosticar afecciones como:

  • Coágulos sanguíneos.
  • Válvulas que funcionan mal en las venas de las piernas.
  • Defectos en las válvulas del corazón.
  • Enfermedades cardíacas congénitas.
  • Oclusión arterial.
  • Una enfermedad arterial periférica (menor circulación sanguínea a las piernas).
  •  Aneurismas.
  • Estrechamiento de una arteria.

Esta prueba hace posible comprobar que el corazón y los vasos sanguíneos funcionan de la manera correcta y sus usos más frecuentes son:

  • Ecografía Doppler vascular.
  • Ecografía Doppler renal.
  • Ecografía Doppler ginecológica.
  • Ecografía Doppler testicular.
  • Ecografía Doppler en el embarazo.

Efectivamente, en este último caso es bastante frecuente su uso, ya que permite comprobar si la circulación de la sangre de una embarazada y del feto es normal. Por ejemplo, durante el embarazo, esta prueba puede hacerse a partir de la semana 25 y sólo se hace una vez, aunque se puede repetir si se observa alguna posible anomalía. Un avance más, como las ecografías 5D.

¿Cómo se hace una ecografía Doppler?

Un técnico especializado en imágenes ecográficas es el responsable de realizar una ecografía Doppler. El procedimiento es muy sencillo:

  1. Se aplica un gel hidrosoluble sobre la piel y/o en un dispositivo manual llamado transductor.
  2. El técnico presiona este pequeño dispositivo -del tamaño de una pastilla de jabón- sobre la piel, en la parte del cuerpo que se quiere examinar y lo mueve según sea necesario.
  3. El dispositivo dirige ondas sonoras de alta frecuencia a la arteria o las venas que se están examinando.
  4. Se puede utilizar esfigmomanómetros para medir la presión arterial en diferentes partes del cuerpo (muslo, pantorrilla, tobillo, brazo, etc.).

Esta técnica no es invasiva y necesita de muy poca preparación por parte del paciente. Lo aconsejable es que éste lleve ropa suelta y puede ser necesario quitarse accesorios como corbatas, medias, joyas y ese tipo de complementos.

Además, si una persona fumadora ha de someterse a esta prueba diagnóstica, es aconsejable que deje de fumar, ya que este hábito puede estrechar los vasos sanguíneos. Se pide a los pacientes que no fumen durante al menos dos horas antes de someterse a esta prueba.

El procedimiento es bastante rápido. La mayoría de las veces suele durar unos 15 minutos, aunque hay casos más complejos que requieren de entre 30 y 45 minutos para obtener un diagnóstico más exacto. En casos ya muy complejos puede durar incluso más.

La prueba no causa dolor ni incomodidad de ningún tipo, aunque es posible que los pacientes puedan escuchar el sonido de la sangre pasando por sus arterias y no a todo el mundo le resulta agradable.

Lo que trata de detectar esta técnica es, básicamente, si existen estrechamientos o bloqueos en las arterias. Si el resultado es normal, todo está bien. Si existiera un flujo sanguíneo atípico, podría ser indicativo de alguna afección que tendrá que valorar un especialista cardiovascular.

Tipos de ecografías Doppler

La ecografía Doppler puede ayudar a detectar diferentes afecciones, como ya hemos visto y se emplea en diferentes partes del cuerpo. Eso significa, además, que pueden existir distintos tipos de ecografías Doppler. Éstos son los principales:

  • Ecografía Doppler color. Utiliza un ordenador para convertir las ondas sonoras en diferentes colores, que muestran la velocidad y la dirección de la sangre en tiempo real.
  • Ecografía Doppler de potencia. Da más detalles que la de color, aunque no permite mostrar la dirección de la sangre.
  • Ecografía Doppler espectral. Muestra la circulación de la sangre en un gráfico, en lugar de en imágenes en color y permite ver si un vaso sanguíneo está bloqueado.
  • Ecografía Doppler dúplex. Emplea una ecografía convencional para formar imágenes de los vasos sanguíneos y de los órganos y un ordenador convierte esas imágenes en un gráfico, parecido a la de tipo espectral.
  • Ecografía Doppler de onda continua. Las ondas sonoras se envían y reciben de forma continua, lo que permite una medición muy precisa de la sangre que fluye con mayor rapidez.

Precio de una ecografía Doppler

Una ecografía Doppler permite obtener una imagen diagnóstica de última generación y no todos los centros sanitarios están preparados con esta tecnología.

En algunas clínicas privadas sí que se realiza este tipo de ecografía pero su precio puede ser muy variable, en función de la dificultad de la prueba.

Lo habitual es que un centro médico privado cobre entre 45 y 60 euros por la realización de esta prueba, pero el coste puede variar dependiendo de la clínica a la que acudas.

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Juan González

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