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Avances en salud

Así son los softwares médicos

software médico
Escrito por Juan González

Hasta hace muy poco eran grandes desconocidos para los españoles. Los únicos que gestionaban algún tipo de software médico eran los propios profesionales sanitarios, aunque esto comenzó a cambiar poco a poco gracias al certificado digital y el avance de las tecnologías. Eso sí, si hubo algo que aceleró el uso de este tipo de programas informáticos fue, sin duda alguna, la pandemia de coronavirus.

Ni los pacientes querían acudir a un centro hospitalario por el riesgo de contagiarse de la temible Covid-19 ni los médicos, enfermeras y demás profesionales, a sabiendas de su desprotección, estaban dispuestos a consentirlo. Por eso, si hace poco os hablábamos del auge de los chatbots en salud, hoy os traemos la definición de software médico  y profundizamos un poco en ella. ¡Ya iba siendo hora de modernizarse!

¿Qué es un software médico?

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de hablar de cualquier tipo de software es que se trata de un programa informático. Es decir, la parte intangible de cualquier dispositivo electrónico capaz de cargarlo. A diferencia del hardware, la parte física, no se puede tocar, pero es lo que permite al cerebro de un aparato poder llevar a cabo determinadas acciones.

Por ejemplo, si estás leyendo este post desde un teléfono móvil el hardware es tu smartphone y el software tu sistema operativo, ya sea iOS o Android, así como el navegador web que estés utilizando para navegar por internet. Eso sí, esto es software en general, pero si queremos hablar de software médico este debe cumplir una serie de funciones. Su papel principal debe ser el de facilitar las tareas de gestión de un centro de salud.

Hoy dejamos a un lado el software médico especializado, el de las grandes máquinas de tratamiento, para centrarnos en el que facilita enormemente precisamente eso, las tareas de gestión administrativa del sistema sanitario. Este tipo de programas han llegado para facilitar la comunicación entre el médico y el paciente y es el que ha hecho realmente posible la telemedicina. ¿Qué os parece si vemos sus principales características?

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Usabilidad y privacidad, esenciales

A día de hoy un software médico online debe poder ser utilizado tanto por un nativo digital como una persona de elevada edad que requiera de poder cualquier tipo de gestión desde casa. Es por eso que los criterios de usabilidad deben estar muy bien definidos: debe tratarse de aplicaciones lo suficientemente completas, pero sin que ello imposibilite su uso a los usuarios menos tecnológicos. Es por eso que, sin duda alguna, la UX se ha convertido en un elemento tan importante.

Además, un software médico contiene los datos más íntimos de toda persona que lo utiliza: historial médico, tratamientos activos… Es por eso que debe garantizar una seguridad por encima de toda duda, prácticamente al nivel de los softwares bancarios.

Debe tener un fin claramente sanitario

No, por mucho que utilicemos Whatsapp para contarles a nuestros amigos y familiares las cosas que nos pasan, la aplicación de mensajería más famosa no es para nada un software médico. Este tipo de programas deben favorecer el intercambio de información tanto con la Administración como con los profesionales sanitarios que nos tratan, pero con nadie más. Deben servir, por ejemplo, como un vehículo para el diagnóstico, la prevención y el control de enfermedades, lesiones o discapacidades.

Además, en su papel de facilitadores, este tipo de programas pueden ayudar también con el tratamiento y/o el alivio de este tipo de afecciones.

Accesible desde cualquier lugar

De nada serviría que el sistema sanitario se vuelque con la telemedicina si luego un amplio sector de la población no puede acceder a este software médico. Por ejemplo, en España la cosa queda dividida en Comunidades Autónomas, y mientras Andalucía cuenta con un gran sistema a este respecto, puede haber otras zonas cuyo software médico no está tan bien pensado como el del SAS. Eso sí, la administración andaluza debe poder garantizar el acceso a su programa desde cualquier lugar si de verdad quiere ofrecer un servicio de calidad.

 

Como veis, el dichoso coronavirus llegado desde Wuhan ha supuesto un auténtico espoleo para este tipo de tecnología. Ahora solo falta que, una vez pasado todo, se siga apostando por estos sistemas y no por volver ‘a lo de siempre’. En salud no se pueden dar pasos atrás ni para tomar impulso, ¡así que ojalá estemos ante un cambio definitivo!

Ejemplos de software médico

Como suele ocurrir siempre que hablamos de tecnología médica, lo mejor para comprender mejor de lo que hablamos suele ser ver ejemplos de ello. Hace un momento os hemos hablado del software médico empleado por la Junta de Andalucía y lo cierto es que tanto su app Salud Responde como su servicio Clic Salud son dos ejemplos clarísimos de cómo hay que hacer las cosas en pleno siglo XXI para que un servicio de estas características sea realmente útil.

Otro gran ejemplo de que las cosas se están haciendo bien es la app SCSalud de la sanidad cántabra. Está disponible tanto para Android   como para iPhone o iPad, y en este caso, debido a la dispersión de la población en dicha comunidad autónoma, cubrir esta necesidad era algo realmente imperioso.

Eso sí, tal y como os hemos contado, que sean aplicaciones de software médico de calidad no significa que todos podamos beneficiarnos de su uso. Cada usuario deberá buscar la que le corresponde en función de dónde esté empadronado e intentar sacarle el máximo partido que le sea posible.

Ahora bien, es cierto que este tipo de herramientas beben muchísimo de las opiniones de sus usuarios, que al final son los que deben encontrarlas útiles. Por eso, si creéis que vuestra app debería contener algún tipo de funcionalidad con la que no cuenta a día de hoy, no os cortéis en hacerle llegar vuestras propuestas a sus desarrolladores. Otra de las características de un software médico de calidad que no os hemos contado antes es que debe estar en constante actualización. Tirad de los hilos que haga falta, que la administración pública debe estar para eso, para escuchar al ciudadano, ¡y ya veréis como la cosa va a mejor!

Acerca del autor

Juan González

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